El sindicato denuncia que ocho de cada diez docentes no reciben equipos de protección y que casi el 40% carece de espacios de sombra en sus centros educativos.
UGT Servicios Públicos exige a la Consejería de Educación un plan urgente para cubrir las canchas escolares, protección solar gratuita y revisiones dermatológicas para el profesorado.
UGT Servicios Públicos Canarias ha presentado hoy, en rueda de prensa, un estudio que pone al descubierto las graves carencias en materia de prevención de riesgos laborales que afectan al profesorado de Educación Física de los centros públicos del Archipiélago. Los resultados dibujan una realidad preocupante: cientos de profesionales desarrollan su actividad docente durante horas bajo la radiación solar sin disponer, en numerosos casos, de las medidas de protección que deberían garantizar su seguridad y salud. Por ello, esta Organización sindical ha presentado la correspondiente denuncia ante la Inspección de Trabajo.
El informe, elaborado a partir de las respuestas de 343 docentes de las ocho islas habitadas, recogidas durante los meses de mayo y junio de 2026, revela que el 97,1% de los participantes asegura que no se ha realizado una evaluación específica del riesgo por radiación ultravioleta en su puesto de trabajo. A esta circunstancia se suma que el 79,6% afirma no recibir ningún equipo de protección individual por parte de la Administración educativa.
Para UGT, los resultados evidencian una situación de desprotección laboral que no puede seguir siendo ignorada por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias.
“El profesorado de Educación Física no puede seguir poniendo su salud al servicio de la enseñanza mientras la Administración mira hacia otro lado. El sol es un riesgo laboral y prevenir sus consecuencias no es un privilegio, es una obligación legal”, ha asegurado la responsable de Enseñanza de UGT, Miriam Montesdeoca.
Docentes expuestos al sol durante horas y sin protección suficiente
Uno de los datos más preocupantes del estudio es el elevado tiempo de exposición solar que soportan estos profesionales. El 71% imparte nueve horas o más de clases semanales al aire libre, mientras que el 32% supera las quince horas de docencia en espacios exteriores.
Además, aproximadamente el 94,5% declara impartir alguna clase entre las 12:00 y las 16:00 horas, una franja especialmente sensible por la intensidad de la radiación ultravioleta.
La situación se agrava por las deficiencias de las instalaciones educativas. El 39,4% del profesorado encuestado señala que su centro carece de espacios de sombra, mientras que el 74,1% asegura que las zonas protegidas resultan insuficientes cuando coinciden varios grupos desarrollando actividades deportivas.
Es decir, incluso en centros que disponen de alguna infraestructura cubierta, esta no siempre permite garantizar una protección efectiva.
UGT considera especialmente preocupante que las condiciones climáticas de Canarias, caracterizadas por una elevada exposición solar durante buena parte del año, no se traduzcan en una planificación preventiva específica para quienes desarrollan habitualmente su trabajo al aire libre.
Sin protección, sin formación y sin vigilancia dermatológica
El estudio también revela importantes deficiencias en la información preventiva y en la vigilancia de la salud.
El 84,8% de los docentes encuestados asegura no haber recibido formación sobre los riesgos asociados a la radiación solar y la prevención del cáncer de piel. Asimismo, el 74,3% manifiesta que la Administración no le ha comunicado medidas preventivas concretas para desarrollar su actividad en condiciones seguras.
Especialmente significativo resulta que el 97,4% no cuenta con revisiones dermatológicas específicas en sus reconocimientos médicos, a pesar de tratarse de profesionales que pueden acumular una exposición prolongada a la radiación ultravioleta durante su vida laboral.
A ello se añade que el 89,8% indica que no se realizan adaptaciones individuales del puesto ante circunstancias como patologías dermatológicas, fotosensibilidad o embarazo.
UGT advierte de que la prevención no puede depender exclusivamente de la iniciativa personal del profesorado. De hecho, el 82,5% de los encuestados afirma que adapta por su cuenta la programación para trasladar las clases al interior durante episodios de calor extremo.
“No es aceptable que sean los propios docentes quienes tengan que improvisar soluciones, modificar sus clases o pagar de su bolsillo los medios necesarios para protegerse de un riesgo derivado directamente de su actividad profesional”, confirma el sindicato.
La desprotección afecta a todas las islas
El diagnóstico sindical confirma que las carencias no constituyen una situación aislada, sino que se extienden por el conjunto del Archipiélago.
En Gran Canaria, el 46,9% de los docentes participantes señala que no dispone de espacios de sombra en su centro, porcentaje que alcanza el 45,7% en Lanzarote y el 34,2% en Tenerife.
En cuanto a la falta de equipos de protección individual, los porcentajes se sitúan alrededor del 80% en las islas con mayor participación en el estudio.
Las cifras también muestran que los centros de Educación Infantil y Primaria presentan mayores deficiencias estructurales de sombra que los institutos de Educación Secundaria.
Para UGT Servicios Públicos Canarias, estos resultados ponen de manifiesto la necesidad de abordar el problema mediante una actuación integral que alcance a todos los centros educativos públicos, con independencia de su ubicación o etapa educativa.
UGT exige canchas cubiertas, protección solar gratuita y revisiones médicas
Ante esta situación, UGT Servicios Públicos Canarias reclama a la Consejería de Educación la puesta en marcha inmediata de un Plan Integral de Protección Solar para el profesorado de Educación Física, que contemple actuaciones concretas y dotación presupuestaria suficiente.
Entre las principales reivindicaciones se encuentra la instalación de cubiertas, techados y pérgolas en las instalaciones deportivas de los centros educativos. El sindicato insiste en que las soluciones deben ser estructurales y permitir el desarrollo de las actividades docentes, evitando actuaciones parciales que no garanticen una protección efectiva.
Asimismo, exige que la Administración facilite gratuitamente equipos de protección solar homologados, incluyendo crema de protección SPF 50+, gorras con protección cervical, gafas UV400 y ropa técnica adecuada.
Como alternativa a la entrega directa de estos equipos, UGT plantea establecer un complemento salarial compensatorio de aproximadamente 30 euros mensuales, destinado a que los profesionales puedan adquirir y renovar los elementos de protección necesarios.
El sindicato también reclama evaluaciones específicas de exposición a radiación ultravioleta en todos los centros, revisiones dermatológicas periódicas que permitan la detección precoz de lesiones cutáneas y protocolos homogéneos de actuación ante alertas por altas temperaturas o radiación solar.
La prevención es una obligación legal, no una concesión de la Administración
UGT recuerda que la Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, establece el derecho de las personas trabajadoras a una protección eficaz de su seguridad y salud, así como la obligación del empleador de evaluar los riesgos, adoptar medidas preventivas y facilitar gratuitamente los equipos de protección individual que resulten necesarios.
En consecuencia, el sindicato considera que las carencias detectadas exigen una respuesta inmediata de la Administración educativa, tanto desde el punto de vista de las infraestructuras como de la organización del trabajo y la vigilancia de la salud.
Para la Federación no se puede “normalizar que enseñar Educación Física en Canarias implique trabajar durante años bajo el sol sin una protección preventiva adecuada. La salud del profesorado no puede depender de que exista una sombra libre en el patio o de que cada docente pueda comprarse su propia protección solar”.
UGT Servicios Públicos Canarias reclama que los resultados de este estudio se traduzcan en compromisos concretos, actuaciones verificables y recursos económicos suficientes para corregir las deficiencias detectadas.
El sindicato concluye con una advertencia clara: “La radiación solar forma parte de las condiciones de trabajo del profesorado de Educación Física, pero la desprotección no tiene por qué formar parte de su profesión. La Administración tiene la obligación de actuar”.